Carmelita descalzo, desterrado por su fe, que encontró en la soledad su amor por la Iglesia. Fundador de congregaciones carmelitas.
Oración
Beato Francisco Palau,
que en el destierro y la soledad
encontraste a Dios
y aprendiste a amar a la Iglesia con todo el corazón:
enséñanos a amarla también nosotros,
con sus luces y sus heridas,
como a una madre y una amada.
Danos tu fe firme en medio de la prueba,
tu caridad con los enfermos y los que sufren
y tu deseo de llevar la Palabra a todos.
Que, como María, nuestra devoción
se convierta en obras de virtud,
y que nuestra vida entera
sea un sí a lo que Dios nos pide.
Amén.
